
Una vez más, no deja de sorprenderme la falta de conocimientos de la prensa especializada. A los pocos segundos del pitazo final del partido entre Suiza y Chile, todos destacaban la victoria por 1 a 0 de los de Bielsa, gran estratega por cierto. Sin embargo, lo más relevante del match no es el resultado, sino el récord que depositó a Suiza en la galería de los grandes de la historia: 559 minutos sin recibir goles, marca que nadie había conseguido en 80 años de Mundiales y que mañana será tapa en los diarios serios de todo el planeta.
Y digan que el árbitro se encargó de perjudicar a los muchachos de mi amigo Otto, sino estaríamos hablando de una cifra aún abierta: sin esa injusta expulsión a los pocos minutos del primer tiempo, el cero a cero se hubiese hecho realidad y seguiríamos sumando minutos con la valla invicta.
Pero las cosas no están para nada mal, todo lo contrario. Suiza consiguió una derrota importante en su sueño de avanzar a los octavos de final. Señores, la matemática indica que si en el próximo partido Suiza derrota a Honduras por dos goles, pasará de ronda sin importar lo que suceda en España – Chile. Detallo:
Si España no gana, Suiza pasará a los gallegos por puntos y entrará segundo. En cambio, si España gana, Suiza superará a Chile por diferencia de gol. No hay que ser un sabio; verán que Suiza está prácticamente clasificado. Y si me preguntan a mí, creo que Chile ya tiene pasaje de vuelta, a pesar de liderar la zona hoy. Por eso no entiendo la euforia de los chilenos, que entienden menos de esto que los periodistas deportivos. Moraleja: no siempre lo importante es ganar; más vale una derrota que deje al equipo bien posicionado que una victoria insignificante.
Eso sí, no todo es color de rosas para Suiza. De cara al próximo partido y en especial a la siguiente fase, le haré llegar mis recomendaciones al bueno de Otto. Se las adelanto a ustedes de forma esquemática para no confundir, como siempre:
- El récord lo relajó: si bien es verdad que en el minuto 67 Suiza versión 2006/2010 ya se había coronado como la formación más efectiva de la historia, un equipo que aspira a la gloria nunca baja los brazos. Igual, tienen una excusa válida: ya había alcanzado lo máximo a lo que un plantel puede aspirar.
- La ofensiva final: no entiendo como mi amigo Otto no mandó al equipo aún más atrás. En su lugar, Gambertti sacaba al único delantero por otro defensor. ¿Se imaginan si de contra se comía el segundo? La cosas sería distinta, porque frente a Honduras tendría que salir a golear. Suiza tribuneó, señores. Y no me vengan con que casi empata. Valía más el 0- 1. Arriesgó y pudo complicar la clasificación.
Los dejo con la satisfacción de haber presenciado un acontecimiento grande, de esos que en muchos años será recordado en videos, revistas y programas de radio. No sé si seguiré vivo, pero espero no olvidarme los detalles para contárselos a mis nietos. Gracias Suiza. Estoy emocionado. Perdón, no puedo seguir escribiendo.
Hasta la próxima
PD: Ojo con Uruguay.
Y digan que el árbitro se encargó de perjudicar a los muchachos de mi amigo Otto, sino estaríamos hablando de una cifra aún abierta: sin esa injusta expulsión a los pocos minutos del primer tiempo, el cero a cero se hubiese hecho realidad y seguiríamos sumando minutos con la valla invicta.
Pero las cosas no están para nada mal, todo lo contrario. Suiza consiguió una derrota importante en su sueño de avanzar a los octavos de final. Señores, la matemática indica que si en el próximo partido Suiza derrota a Honduras por dos goles, pasará de ronda sin importar lo que suceda en España – Chile. Detallo:
Si España no gana, Suiza pasará a los gallegos por puntos y entrará segundo. En cambio, si España gana, Suiza superará a Chile por diferencia de gol. No hay que ser un sabio; verán que Suiza está prácticamente clasificado. Y si me preguntan a mí, creo que Chile ya tiene pasaje de vuelta, a pesar de liderar la zona hoy. Por eso no entiendo la euforia de los chilenos, que entienden menos de esto que los periodistas deportivos. Moraleja: no siempre lo importante es ganar; más vale una derrota que deje al equipo bien posicionado que una victoria insignificante.
Eso sí, no todo es color de rosas para Suiza. De cara al próximo partido y en especial a la siguiente fase, le haré llegar mis recomendaciones al bueno de Otto. Se las adelanto a ustedes de forma esquemática para no confundir, como siempre:
- El récord lo relajó: si bien es verdad que en el minuto 67 Suiza versión 2006/2010 ya se había coronado como la formación más efectiva de la historia, un equipo que aspira a la gloria nunca baja los brazos. Igual, tienen una excusa válida: ya había alcanzado lo máximo a lo que un plantel puede aspirar.
- La ofensiva final: no entiendo como mi amigo Otto no mandó al equipo aún más atrás. En su lugar, Gambertti sacaba al único delantero por otro defensor. ¿Se imaginan si de contra se comía el segundo? La cosas sería distinta, porque frente a Honduras tendría que salir a golear. Suiza tribuneó, señores. Y no me vengan con que casi empata. Valía más el 0- 1. Arriesgó y pudo complicar la clasificación.
Los dejo con la satisfacción de haber presenciado un acontecimiento grande, de esos que en muchos años será recordado en videos, revistas y programas de radio. No sé si seguiré vivo, pero espero no olvidarme los detalles para contárselos a mis nietos. Gracias Suiza. Estoy emocionado. Perdón, no puedo seguir escribiendo.
Hasta la próxima
PD: Ojo con Uruguay.
No tienes ni puta idea de fútbol!!!! envidioso a comerse sus palabras, no me extraña que no te fiche nadie con lo malo q eres, decir q suiza es la mejor jajajajajajajajajajajaj!!!!!!
ResponderEliminarEspaña campeona!!!!!!!!!!! jajajajajajajaja Del Bosque el mejor!!!
REPITO Y BIEN ALTO NO TIENES NI IDEA DE LO QUE ES UN BALÓN INÚTILLLLLLLLL