martes, 13 de julio de 2010

Morimos en la nuestra


Señores, Suiza cayó de pie. Un gol en contra en siete partidos y sin embargo los muchachos de Otto se vuelven temprano a casa otra vez. Y no me hagan acordar del gol: ¡qué Chile, ni Chile! el que le sacó la clasificación a Suiza fue el árbitro de ese partido, que expulsó un jugador y permitió la derrota. Sino estaríamos en octavos con un doble cero a cero y una holgada victoria ante España. Pero eso sí: si había que regresar a Zurich, mejor que sea con un 0 a 0 y una actuación gallarda como la que vimos ante Honduras
Pero el fútbol es así. Injusto, a veces. Porque esa obra de arte de la táctica, que es Suiza, se ve perjudicada por la FIFA. Aunque los más perjudicados somos nosotros, los amantes del fútbol, a quienes nos privan de un nuevo cero a cero. Y no por 90 minutos, sino por 120, porque contra Brasil hasta los penales no parábamos. Y ahí hubiese sido la voluntad de Dios. Porque está claro que al menos hay que meter un penal para seguir avanzando.
Y no me vengan, señores, con que Suiza tenía que ganar y no arriesgó. Ya desde el primer minuto salió con un ofensivo 4-4-1-1, nunca visto en la historia alpina. Y cuando tuvo que salir con todo, sacó un volante defensivo por otro que también tiene marca, pero que te mete la pelota desde el círculo central en el área contraria. Además, los últimos tres minutos Otto mandó el equipo al frente. Pero no se pudo.
Hay que reconocer, también, que a Suiza le cuesta atacar. Quedó en evidencia en el primer tiempo, cuando los muchachos la pisaban en el banderín del corner en vez de tirar los centros.
Premio consuelo: Suiza aportó al Mundial el mejor jugador de la competencia: el arquerito Diego Benaglio.
Pero bueno, no hay que llorar. El vendido de Blatter sabrá por qué hace lo que hace.
Por otra parte, ya terminó la primera ronda y, como vengo avisando en mis posdatas, ahora estoy firme con Uruguay: otro que también tiene el arco en cero.
En 1992, viendo jugar al Boca del Maestro Tabárez, coincidía con mi gran amigo personal Carlos Timoteo Griguol, a quien de paso saludo y le recuerdo que tenemos un café pendiente desde hace diez años, que el uruguayo la junaba para bancar el cero. Y miren hoy: tenemos al técnico del mejor equipo del torneo.
Además, Uruguay protagonizó el mejor partido de Sudáfrica 2010: contra Francia, cuando sin empacho sacaban un lateral en campo propio y de volea la tiraban para arriba. Porque Tabárez sabe, no le importa que la prensa, siempre ignorante, después lo tilde de antifútbol. Señores, Uruguay tiene un pie en la final.
Antes de despedirme, quiero destacar a Argelia: si no tuviera un arquero inútil, hubiese sacado un triple cero a cero. El gol que se comió con Eslovenia no tiene nombre. Y contra los yanquis salió tarde. Además, me gusta Argelia porque es un pueblo con lucha. Y Gambertti de joven leyó una parte del manifiesto comunista y el índice de El Capital. Salud al pueblo argelino.
Hasta la próxima
PD: Es un día muy triste. Ya le dije a la Gorda Matilde que esta noche no como.

1 comentario:

  1. No tienes ni puta idea de fútbol!!!! envidioso a comerse sus palabras, no me extraña que no te fiche nadie con lo malo q eres, decir q suiza es la mejor jajajajajajajajajajajaj!!!!!!
    España campeona!!!!!!!!!!! jajajajajajajaja Del Bosque el mejor!!!
    REPITO Y BIEN ALTO NO TIENES NI IDEA DE LO QUE ES UN BALÓN INÚTILLLLLLLLL

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